Trastornos Alimentarios

Desde este enfoque, entendemos que con cada restricción existe una mayor transgresión porque lo prohibido es lo más anhelado. Por eso las dietas basadas en el control funcionan mientras las personas las hacen, pero después de un tiempo vuelven a ganar el peso perdido y a consumir todos los alimentos que habían dejado. El objetivo final de la intervención es  ayudarte a recuperar el placer de comer.

Cualquiera puede desarrollar un trastorno alimenticio. Estos trastornos aparecen con frecuencia durante la adolescencia o la edad adulta, pero también se pueden desarrollar durante la infancia o más adelante en la vida. Los más comunes son los siguientes:

Anorexia

La restricción o abstinencia alimentaria es la característica principal de esta patología, el control alcanzado sobre la alimentación y el peso se extiende en el control emocional como medio para mitigar las emociones dolorosas, llegando en su vertiente más grave a una total y completa anestesia emocional, una auténtica “armadura emocional”. Perder peso se convierte en un medio para anestesiar las emociones dolorosas.

Bulimia

su característica principal es la compulsión irrefrenable por comer, convirtiéndose en personas que logran el placer mediante la alimentación excesiva, pudiendo alternar épocas de control de alimentación mediante dietas con otras en las que retoman la alimentación compulsiva.

Vomiting

se considera que el vomiting es la evolución de la bulimia. Su máxima es: comer para vomitar. El vómito se convierte en una compulsión irrefrenable basada en el placer y la comida en el medio para conseguirlo.  El tratamiento está basado en un protocolo específico para este peculiar trastorno.

Atracón (binge eating)

se caracteriza por alternar periodos de abstinencia y restricción con episodios de intensa transgresión  en los que se abandonan al placer del atracón. El ayuno posterior les aboca directamente al siguiente atracón.

Contacta con nosotros